{"id":88828,"date":"2023-04-07T19:16:35","date_gmt":"2023-04-07T23:16:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=88828"},"modified":"2026-04-17T15:06:16","modified_gmt":"2026-04-17T15:06:16","slug":"reflexion-de-la-5ta-palabra-del-sermon-del-viernes-santo-de-la-semana-santa-2023-por-padre-cesareo-nunez-flores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2023\/04\/07\/reflexion-de-la-5ta-palabra-del-sermon-del-viernes-santo-de-la-semana-santa-2023-por-padre-cesareo-nunez-flores\/","title":{"rendered":"Reflexi\u00f3n de la 5ta Palabra del Serm\u00f3n del Viernes Santo de la \u00abSemana Santa 2023\u00bb por Padre Ces\u00e1reo N\u00fa\u00f1ez Flores"},"content":{"rendered":"<div class=\"x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r x1vvkbs xdj266r x126k92a\">\n<div dir=\"auto\">Despu\u00e9s de esto, sabiendo Jes\u00fas que todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura dijo: Tengo sed. Hab\u00eda all\u00ed un jarro lleno de vinagre. Y sujetando una esponja empapada en vinagre a una ca\u00f1a de hisopo, se la acercaron a la boca\u00a8.<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r x1vvkbs xtlvy1s x126k92a\">\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">La agon\u00eda de Jes\u00fas en la cruz traduce de forma pat\u00e9tica, la m\u00e1s abyecta y desencarnada condici\u00f3n del hombre que experimenta la oscura soledad y el abandono de sus m\u00e1s cercanos colaboradores. Sus necesidades se sintieron tan profundamente, que ni siquiera la indiferencia de sus verdugos, el bullicio de la turba burlona y la mirada indiferente de las autoridades, acallaron ese grito que a trav\u00e9s del tiempo ha seguido resonando. Tengo sed. Era la sed descrita por el salmista cuando dec\u00eda: \u00a8Mi alma tiene sed de ti, como tierra reseca agostada sin agua\u00a8. Pero era tambi\u00e9n, una sed profundamente humana. Salmo 69.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">La escena, es tan cercana y natural que revela, la identidad de aquel que se hizo en todo semejante a nosotros menos en el pecado pone de manifiesto su ineludible condici\u00f3n de hombre acostumbrado al sufrimiento, el var\u00f3n de dolores que nos presenta el profeta Isa\u00edas. Jesucristo, no hace un papel en la cruz, la sufre con toda su crueldad, porque el dolor no es transferible, es personal.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Este momento, se equipara a la sed del pueblo de Israel, cuando extenuado por el calor y la sed en el desierto protesto contra Mois\u00e9s, ante la falta de agua en Mas\u00e1 y en Merib\u00e1, prueba que describe el salmo 94. Lo de Jes\u00fas no fue una exigencia ni fue una s\u00faplica, pero como la Escritura dice, para su sed, le dieron vinagre.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Posiblemente, no haya en el universo otro elemento m\u00e1s necesario que el agua para la vida en todas sus manifestaciones. El Crucificado se hizo desierto y p\u00e1ramo para al mismo tiempo hacerse manantial, de agua viva que salta hasta la vida eterna.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">El ag\u00f3nico cuerpo de Jes\u00fas, que pend\u00eda de forma extremadamente dolorosa, y jadeante del madero, la flagelaci\u00f3n que hab\u00eda sufrido, tras haber pasado la noche detenido y consciente de su condena a muerte, hab\u00edan dejado su cuerpo sediento. Su respiraci\u00f3n en tan inc\u00f3moda posici\u00f3n se volv\u00eda cada vez m\u00e1s fatigosa, los labios agrietados por las bofetadas de los soldados, que le hab\u00edan golpeado abusivamente en su boca por haber dicho la verdad.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Rodeado de enemigos, que se burlaban de \u00e9l y sabiendo que a ninguno le importaba su sed, encontr\u00f3 fuerza para pronunciar la palabra tengo sed. Otra vez, Jes\u00fas siente sed. La hora, en que Jes\u00fas pronuncia esta palabra posiblemente, haya sido igual, a la que pronuncio frente a la Samaritana, a medio d\u00eda y frente a enemigos, pero la sed no conoce fronteras.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Esta palabra de Jes\u00fas descubre su coherencia de vida, el maestro hab\u00eda dicho que cuando fuera levantado atraer\u00eda a todos hacia \u00e9l. La Samaritana re\u00fasa darle de beber y los soldados le ofrecen vinagre. El Evangelio de San Mateo en el cap\u00edtulo 25, se refiere a esta negaci\u00f3n como uno de los contenidos del juicio final \u00a8TUVE SED Y NO ME DIERON DE BEBER\u00a8. A sabiendas de que la respuesta seria otra tortura prob\u00f3 aquel vinagre que representaba la copa que le daba su Padre.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Queridos hermanos y hermanas, les invito ahora a reflexionar conmigo esta palabra apelando a la sed del mundo en que vivimos. El papa Francisco ha sido enf\u00e1tico al referirse de forma reiterada al cuidado de la casa com\u00fan y nos advierte sobre la amenaza que supone no hacer conciencia de la responsabilidad que tenemos de preservar el planeta y los recursos con que cuenta.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Tal como, nos dice el n\u00famero 28 de la Laudato Si \u00a8El agua potable y limpia representa una cuesti\u00f3n de primera importancia, porque es in- dispensable para la vida humana y para sustentar los ecosistemas terrestres y acu\u00e1ticos\u00a8.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">La queja pues, sigue siendo que el agua es cada vez m\u00e1s escasa y no se vislumbra soluci\u00f3n alguna al menos por ahora.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Sigue diciendo el documento, que la provisi\u00f3n de agua permaneci\u00f3 relativamente constante durante mucho tiempo, pero ahora, en muchos lugares, la demanda supera a la oferta sostenible, con graves consecuencias a corto y largo t\u00e9rmino.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">La sed de Jes\u00fas es tambi\u00e9n vivida por la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, que ve, como de forma desalmada, se encarece el botell\u00f3n de agua que necesita, para el consumo diario. La gente tiene que comprar agua para sus necesidades habituales, mientras, los r\u00edos mueren ante la desprotecci\u00f3n de las autoridades, se privilegian proyectos que atentan contra la supervivencia de las fuentes acu\u00edferas, con tal de que, nos dejen unos millones, aunque se sacrifique la biodiversidad y se comprometa la suerte de las futuras generaciones.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">La falta de conciencia, de la ciudadan\u00eda, un Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, desaparecido y aparentemente sin planes, un intento macabro de privatizar las aguas, unido a la creciente deforestaci\u00f3n y la contaminaci\u00f3n de las aguas superficiales y subterr\u00e1neas, son parte de la agenda con la que se pretende equivocadamente responder a este desaf\u00edo. Se impone pues, volver al grito ahogado del crucificado, tengo sed.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Hoy hermanos y hermanas. Esta palabra, la dice incluso el mismo planeta, tengo sed, por los niveles de contaminaci\u00f3n que padece. Las mismas aguas mueren como si el tercer \u00c1ngel apocal\u00edptico, hubiese vaciado sobre el mar y los r\u00edos, la copa de ajenjo con las que son envenenadas. \u00a8Entonces cay\u00f3 del cielo una estrella grande, ardiendo como una antorcha. Cay\u00f3 sobre la tercera parte de los r\u00edos y sobre las manantiales de agua. La estrella se llama Ajenjo. La tercera parte de las aguas se convirti\u00f3 en ajenjo, y mucha gente muri\u00f3 por las aguas, que se hab\u00edan vuelto amargas\u00a8 (Apocalipsis 8,11).<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Hoy en d\u00eda esta realidad, se hace visible en el mal manejo y falta de conciencia: del liderazgo local e internacional, pero lo m\u00e1s penoso de todo esto, es que nosotros mismos, nos encontramos sumergidos en una ola de ceguera espiritual, y humana que nos impide ver nuestros deberes con el medio ambiente, queremos agua, pero no protegemos la fuente que la producen y cuando la tenemos, la desperdiciamos. Es en funci\u00f3n de nuestra dejadez, que damos paso a que, nos manipulen y maltraten, entes movidos por el ego\u00edsmo, individuos que act\u00faan en funci\u00f3n de un bien particular y no al comunitario que es, al cual est\u00e1 llamado a ejercer todo servidor p\u00fablico, ya sea en la industrializaci\u00f3n, la tecnolog\u00eda, las construcciones indiscriminadas, la deforestaci\u00f3n el uso de fertilizantes qu\u00edmicos, y de qu\u00edmico que afectan el equilibrio ecol\u00f3gico.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">La miner\u00eda irresponsable junto a las pol\u00edticas que pretenden privatizar las aguas y el alto nivel de contaminaci\u00f3n dejan sin aliento, el planeta y muchos seres vivos mueren por la falta de agua. En este sentido la tierra misma grita tengo sed.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Estamos a tiempo de asumir nuestra responsabilidad, de no desperdiciar y contaminar de forma irresponsable las aguas, lo cual, es un pecado ecol\u00f3gico, es un delito que deber\u00eda ser considerado como un crimen de lesa humanidad.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Desde este humilde ejercicio pastoral pedimos a Jes\u00fas que infunda en nuestras autoridades un verdadero compromiso con la sed de este pueblo que es tambi\u00e9n la sed de Jes\u00fas.<\/div>\n<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\n<div dir=\"auto\">Serm\u00f3n de la Quinta Palabra, Arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo<\/div>\n<div dir=\"auto\">\u201cTengo Sed\u201d (Juan 19,28)<\/div>\n<div dir=\"auto\">P. Ces\u00e1reo N\u00fa\u00f1ez Flores,<\/div>\n<div dir=\"auto\">Arcipreste Zona San Isidro.<\/div>\n<div dir=\"auto\">P\u00e1rroco de la Parroquia San Luis Rey de Francia<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de esto, sabiendo Jes\u00fas que todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":88813,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-88828","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88828"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88828\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}