{"id":89683,"date":"2023-10-13T15:55:59","date_gmt":"2023-10-13T19:55:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=89683"},"modified":"2026-04-17T15:06:20","modified_gmt":"2026-04-17T15:06:20","slug":"sinodo-las-mujeres-no-son-extras-sino-elementos-dinamicos-de-mision","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2023\/10\/13\/sinodo-las-mujeres-no-son-extras-sino-elementos-dinamicos-de-mision\/","title":{"rendered":"S\u00ednodo. Las mujeres no son extras, sino elementos din\u00e1micos de misi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"article__subTitle\">Presencia femenina en la Iglesia y corresponsabilidad han sido el tema de la reflexi\u00f3n espiritual ofrecida esta ma\u00f1ana a la asamblea en el Aula Pablo VI por la Madre Mar\u00eda Ignazia Angelini del Monasterio de Viboldone<\/div>\n<div class=\"title__separator\"><\/div>\n<div class=\"article__text\">\n<p><b>Paolo Ondarza &#8211; Ciudad del Vaticano<\/b><\/p>\n<p>No una cuesti\u00f3n de reconocimiento y promoci\u00f3n en sentido mundano, sino del bienestar de la Iglesia. No una cuesti\u00f3n de derechos, sino de dones recibidos. Esto significa comprender y promover la misi\u00f3n de la mujer dentro de la comunidad eclesial seg\u00fan Madre Angelini, la religiosa benedictina que acompa\u00f1a la reflexi\u00f3n espiritual del S\u00ednodo sobre la sinodalidad en curso en el Vaticano. Al introducir su intervenci\u00f3n, la monja subray\u00f3 la fuerza del testimonio de la confrontaci\u00f3n sinodal en un momento en el que &#8220;se desata el horror de la espiral de violencia&#8221;.<\/p>\n<h2>Jes\u00fas y las mujeres<\/h2>\n<p>&#8220;La mujer es presencia que &#8211; en pasajes cr\u00edticos, de ruptura, desconcertantes &#8211; intuye el movimiento de la vida, teje relaciones nuevas, improbables, lleva pacientemente y disuelve conflictos&#8221;. &#8220;Jes\u00fas &#8211; observa la hermana benedictina &#8211; ha innovado, ha creado un estilo, en su manera de relacionarse con las mujeres&#8221; y el Concilio Vaticano II &#8220;ha inaugurado un movimiento de reforma interrumpido&#8221;. Es precisamente la aportaci\u00f3n de las mujeres la que &#8220;alimenta incesantemente el dinamismo espiritual de la reforma&#8221;.<\/p>\n<h2>El grito de las mujeres<\/h2>\n<p>Precisamente por este motivo Madre Angelini presenta a los participantes en el S\u00ednodo algunos ejemplos de figuras femeninas que en el Nuevo Testamento han animado un verdadero camino sinodal. El Evangelio de Lucas narra que de la multitud se levant\u00f3 la voz \u00ab\u00a1Bienaventurado el vientre que te ha tra\u00eddo y el seno del que has tomado la leche!\u00bb. Era el grito de &#8220;una mujer an\u00f3nima, tocada por la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas&#8221;, explica la religiosa, &#8220;que intuye el misterio originario de la generaci\u00f3n que en Jes\u00fas se revela&#8221;. Un grito que recuerda a otros el de Mar\u00eda en las bodas de Can\u00e1, de la samaritana, de la cananea o de Mar\u00eda Magdalena. Gritos que exorcizan &#8220;verbalismos y procediralismos&#8221; e iluminan, por tanto, &#8220;el interrogativo de este S\u00ednodo&#8221;.<\/p>\n<h2>No solo los extras<\/h2>\n<p>Las mujeres no son solo extras, sino que abren espacios in\u00e9ditos a la misi\u00f3n. La Madre Angelini recuerda que cuando san Pablo desembarca en Europa encuentra &#8220;mujeres reunidas en oraci\u00f3n, a cielo abierto&#8221; y acoge su lenguaje. &#8220;El humilde mercader de p\u00farpura, Lidia es la primera creyente en la tierra de Europa. Escucha la Palabra&#8221;, ofrece morada a los ap\u00f3stoles.<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--unwrap article__embed--photo\">\n<figure><\/figure>\n<h2>La casa, indispensable para &#8220;salir&#8221;<\/h2>\n<p>&#8220;La casa de Lidia&#8221; &#8211; contin\u00faa la religiosa &#8211; es esa casa que Jes\u00fas invita a buscar en cada ciudad cuando env\u00eda a los ap\u00f3stoles: es &#8220;un espacio hecho de v\u00ednculos fiables m\u00e1s que de muros, que hoy requiere ser redescubierto en nuevos lenguajes seg\u00fan la sabidur\u00eda originaria que quiz\u00e1s las mujeres comprenden m\u00e1s&#8221;. &#8220;La casa -domus&#8221;, observa la monja, &#8220;es indispensable para salir y anunciar el acercamiento del Reino, lugar de v\u00ednculos fiables, nutritivos. Lugar de oraci\u00f3n, al margen&#8221;. A este prop\u00f3sito recuerda el Concilio que, al delinear la Iglesia misionera, pone el acento en la vida contemplativa.<\/p>\n<h2>Anunciadora de la resurrecci\u00f3n<\/h2>\n<p>&#8220;El anuncio de la resurrecci\u00f3n est\u00e1 confiado a una mujer&#8221;, remarca Madre Angelini, que anima al S\u00ednodo a interrogarse sobre c\u00f3mo la iglesia en salida puede hoy actualizar, &#8220;en una cultura global que parece perder sus contornos&#8221;, el estilo de Jes\u00fas. &#8220;El inicio de la misi\u00f3n evangelizadora en Europa &#8211; concluye -da a pensar&#8221;.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presencia femenina en la Iglesia y corresponsabilidad han sido el tema de la reflexi\u00f3n espiritual&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":58677,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-89683","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89683"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89683\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}