{"id":89789,"date":"2023-10-31T10:21:40","date_gmt":"2023-10-31T14:21:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=89789"},"modified":"2026-04-17T15:06:20","modified_gmt":"2026-04-17T15:06:20","slug":"la-santa-sede-el-racismo-es-un-mal-abominable-que-niega-la-dignidad-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2023\/10\/31\/la-santa-sede-el-racismo-es-un-mal-abominable-que-niega-la-dignidad-humana\/","title":{"rendered":"La Santa Sede: El racismo es un mal abominable que niega la dignidad humana"},"content":{"rendered":"<div class=\"article__subTitle\">Discurso del arzobispo Gabriele Caccia en Nueva York ante la Comisi\u00f3n para la Eliminaci\u00f3n del racismo, la discriminaci\u00f3n racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia: &#8220;La comunidad internacional considera injustificable e inadmisible la tendencia a mantener o introducir leyes o comportamientos inspirados sistem\u00e1ticamente en prejuicios racistas&#8221;. Llamamiento en favor de los migrantes: La migraci\u00f3n puede infundir miedo y aprensi\u00f3n, a menudo alimentados y explotados con fines pol\u00edticos<\/div>\n<div class=\"title__separator\"><\/div>\n<div class=\"article__text\">\n<p><b>Vatican News<\/b><\/p>\n<p>El Papa ya lo hab\u00eda definido como &#8220;un virus&#8221;, que cambia r\u00e1pidamente y, en lugar de desaparecer, se esconde. &#8220;El racismo es un mal pernicioso y abominable que niega la dignidad humana y divide a la familia humana&#8221;. As\u00ed se expres\u00f3 el arzobispo Gabriele Caccia, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, en su discurso de ayer, 30 de octubre, en Nueva York, ante la Tercera Comisi\u00f3n para la la Eliminaci\u00f3n del racismo, la discriminaci\u00f3n racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia. Un tema de &#8220;gran actualidad&#8221;, subray\u00f3 el prelado, a la luz de las &#8220;tensiones&#8221; que suscitan el racismo y la discriminaci\u00f3n racial &#8220;tanto dentro de los pa\u00edses como a nivel internacional&#8221;. El racismo, afirma, &#8220;es un mal que persiste en nuestra sociedad y, a pesar de los progresos evidentes e incluso de los cambios significativos en la legislaci\u00f3n, la realidad del racismo permanece&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Inaceptable introducir leyes inspiradas en prejuicios racistas<\/b><\/h2>\n<p>&#8220;La comunidad internacional -subraya monse\u00f1or Caccia- considera injustificable y rechaza como inadmisible la tendencia a mantener o introducir leyes o comportamientos inspirados sistem\u00e1ticamente en prejuicios racistas. Todos los miembros de la familia humana comparten los mismos derechos y deberes fundamentales, puesto que poseen la misma dignidad dada por Dios&#8221;. Huelga decir que &#8220;todos deben tener igual acceso a la vida econ\u00f3mica, cultural, c\u00edvica y social&#8221; y &#8220;beneficiarse de la distribuci\u00f3n equitativa de la riqueza de la naci\u00f3n, mientras son tratados por igual ante la ley&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Llamamiento en favor de los migrantes<\/b><\/h2>\n<p>El delegado vaticano va a las ra\u00edces de este fen\u00f3meno basado -subraya- &#8220;en la err\u00f3nea convicci\u00f3n de que una persona, reducida a una mera caracter\u00edstica, es superior a otra&#8221;. Se trata de &#8220;una afrenta a la dignidad intr\u00ednseca de todo ser humano&#8221;, afirma. De ah\u00ed la denuncia de los &#8220;reprobables actos de racismo, xenofobia y discriminaci\u00f3n contra migrantes, refugiados y solicitantes de asilo&#8221; que, dice Caccia, &#8220;son una clara manifestaci\u00f3n de esta mentalidad&#8221;. &#8220;No se considera que los migrantes tengan la misma dignidad inherente que cualquier otra persona y, por tanto, se les rechaza abiertamente. La migraci\u00f3n puede infundir miedo y aprensi\u00f3n, a menudo alimentados y explotados con fines pol\u00edticos&#8221;.<\/p>\n<p>Esto puede conducir a &#8220;una mentalidad xen\u00f3foba&#8221;, ya que las personas se encierran en s\u00ed mismas por miedo al otro. &#8220;La Santa Sede -subraya el observador permanente- est\u00e1 firmemente convencida de que esta cuesti\u00f3n debe afrontarse con decisi\u00f3n. Los migrantes no deben ser considerados como un problema pol\u00edtico de f\u00e1cil soluci\u00f3n, sino como seres humanos que comparten la misma dignidad y valor inherentes a toda persona&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Personas que sufren a causa de sus creencias\u00a0<\/b><\/h2>\n<p>Al mismo tiempo, la Santa Sede est\u00e1 &#8220;profundamente preocupada por el continuo aumento de los casos de intolerancia religiosa, discriminaci\u00f3n y persecuci\u00f3n. Un n\u00famero cada vez mayor de personas sufre a causa de su religi\u00f3n o sus creencias&#8221;, se\u00f1ala Caccia. &#8220;Individuos y comunidades se enfrentan a restricciones y persecuciones por la profesi\u00f3n de su fe, tanto en la esfera privada como en la p\u00fablica&#8221;. Teniendo en cuenta los numerosos lugares donde la libertad religiosa est\u00e1 gravemente restringida, la Santa Sede recuerda que &#8220;los gobiernos tienen el deber de proteger este derecho de sus ciudadanos, ya que es uno de los requisitos m\u00ednimos absolutos necesarios para vivir con dignidad&#8221;.<\/p>\n<h2><b>La igual dignidad de toda persona<\/b><\/h2>\n<p>Por \u00faltimo, un claro llamamiento del arzobispo: &#8220;Nadie debe ser discriminado, de hecho o de derecho, por motivos de raza, color, sexo, lengua, religi\u00f3n, opini\u00f3n pol\u00edtica o de otra \u00edndole, origen nacional o social, posici\u00f3n econ\u00f3mica, nacimiento o cualquier otra condici\u00f3n. La igual dignidad de cada persona exige que nunca cerremos los ojos ante el racismo o la exclusi\u00f3n, sino que nos acerquemos a cada persona con apertura, solidaridad y amor&#8221;.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso del arzobispo Gabriele Caccia en Nueva York ante la Comisi\u00f3n para la Eliminaci\u00f3n del&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":80988,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-89789","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89789","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89789"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89789\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}