{"id":90050,"date":"2023-12-26T09:51:17","date_gmt":"2023-12-26T13:51:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=90050"},"modified":"2026-04-17T15:06:21","modified_gmt":"2026-04-17T15:06:21","slug":"francisco-decir-si-al-principe-de-la-paz-significa-decir-no-a-la-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2023\/12\/26\/francisco-decir-si-al-principe-de-la-paz-significa-decir-no-a-la-guerra\/","title":{"rendered":"Francisco: Decir &#8220;s\u00ed&#8221; al Pr\u00edncipe de la Paz significa decir &#8220;no&#8221; a la guerra"},"content":{"rendered":"<p>El Santo Padre pronunci\u00f3 su mensaje navide\u00f1o desde la Logia Central de la Bas\u00edlica de San Pedro e imparti\u00f3 la Bendici\u00f3n Urbi et Orbi en la Solemnidad de la Natividad del Se\u00f1or.<\/p>\n<p><b>Sebasti\u00e1n Sans\u00f3n Ferrari &#8211; Ciudad del Vaticano<\/b><\/p>\n<p>&#8220;La mirada y el coraz\u00f3n de los cristianos de todo el mundo se dirigen hacia Bel\u00e9n. All\u00ed, donde en estos d\u00edas reinan dolor y silencio, reson\u00f3 el anuncio esperado durante siglos: &#8216;Les ha nacido un Salvador, que es el Mes\u00edas, el Se\u00f1or'&#8221; (<i>Lc<\/i>\u00a02,11). Con estas palabras del \u00e1ngel en el cielo de Bel\u00e9n, que hoy se dirigen tambi\u00e9n a nosotros, el Santo Padre inici\u00f3 su\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/urbi\/documents\/20231225-urbi-et-orbi-natale.html\" rel=\"external\"><b>mensaje navide\u00f1o<\/b><\/a>\u00a0en la Solemnidad de la Natividad del Se\u00f1or, antes de impartir la Bendici\u00f3n\u00a0<i>Urbi et Orbi\u00a0<\/i>desde la logia central de la Bas\u00edlica de San Pedro.<\/p>\n<p>El Papa Francisco dijo que &#8220;nos llena de confianza y esperanza saber que el Se\u00f1or naci\u00f3 por nosotros; que la Palabra eterna del Padre, el Dios infinito, puso su morada entre nosotros; que se hizo carne, vino \u00aby habit\u00f3 entre nosotros&#8221; (<i>Jn<\/i>\u00a01,14). &#8220;\u00a1Esta es la noticia que cambia el curso de la historia!&#8221;, subray\u00f3.<\/p>\n<p>Luego, afirm\u00f3 que &#8220;el anuncio de Bel\u00e9n es una gran alegr\u00eda&#8221; y aclar\u00f3: &#8220;No es la felicidad pasajera del mundo, ni la alegr\u00eda de la diversi\u00f3n, sino una &#8216;gran&#8217; alegr\u00eda, porque nos hace &#8216;grandes'&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Hoy, en efecto, nosotros seres humanos, con nuestros l\u00edmites, abrazamos la certeza de una esperanza inaudita, la de haber nacido para el cielo. S\u00ed, Jes\u00fas nuestro hermano vino a hacer que su Padre sea nuestro Padre. Siendo un Ni\u00f1o fr\u00e1gil, nos revela la ternura de Dios; y mucho m\u00e1s: \u00c9l, el Unig\u00e9nito del Padre, nos da el \u00abpoder de llegar a ser hijos de Dios\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a01,12). Esta es la alegr\u00eda que consuela el coraz\u00f3n, que renueva la esperanza y da la paz; es la alegr\u00eda del Esp\u00edritu Santo, la alegr\u00eda de ser hijos amados&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;En medio de las tinieblas de la tierra, en Bel\u00e9n se ha encendido una llama inextinguible;\u00a0en medio de la oscuridad del mundo, hoy prevalece la luz de Dios, que &#8216;ilumina a todo hombre'&#8221;, prosigui\u00f3 el Pont\u00edfice, invitando a los miles de fieles a alegrarnos por esta gracia:<\/p>\n<p>&#8220;Al\u00e9grate t\u00fa, que has perdido la confianza y las certezas, porque no est\u00e1s solo, no est\u00e1s sola: \u00a1Cristo ha nacido por ti! Al\u00e9grate t\u00fa, que has abandonado la esperanza, porque Dios te tiende su mano; no te se\u00f1ala con el dedo, sino que te ofrece su manito de Ni\u00f1o para liberarte de tus miedos, para aliviarte de tus fatigas y mostrarte que a sus ojos eres valioso como ning\u00fan otro. Al\u00e9grate t\u00fa, que en el coraz\u00f3n no encuentras la paz, porque se ha cumplido la antigua profec\u00eda de Isa\u00edas: &#8216;Un ni\u00f1o nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado [\u2026] y se le da por nombre: [\u2026] Pr\u00edncipe de la paz&#8217; (9,5). Con \u00c9l &#8216;habr\u00e1 una paz sin fin'&#8221; (9,6).<\/p>\n<div>\n<aside class=\"article__readmore inEvidence\">\n<div class=\"teaser--labelEvidence teaser teaser--type-article teaser2x1--inEvidence\">\n<article>\n<div class=\"teaser__contentWrapper\">\n<figure class=\"teaser__image\"><picture><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/ansa\/2023\/12\/17\/14\/1702818614675.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" media=\"(min-width: 768px)\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/ansa\/2023\/12\/17\/14\/1702818614675.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" \/><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/ansa\/2023\/12\/17\/14\/1702818614675.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" media=\"(min-width: 340px)\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/ansa\/2023\/12\/17\/14\/1702818614675.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" \/><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/ansa\/2023\/12\/17\/14\/1702818614675.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/ansa\/2023\/12\/17\/14\/1702818614675.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" \/><\/picture><\/figure>\n<h2>\u00a1Cu\u00e1ntas matanzas de inocentes en el mundo!<\/h2>\n<p>El Obispo de Roma acot\u00f3 que &#8220;en la Escritura, al Pr\u00edncipe de la paz se le opone &#8216;el Pr\u00edncipe de este mundo&#8217; (<i>Jn<\/i>\u00a012,31) que, sembrando muerte, act\u00faa en contra del Se\u00f1or, &#8216;que ama la vida&#8217; (<i>Sb<\/i>\u00a011,26)&#8221;. &#8220;Lo vemos obrar en Bel\u00e9n cuando, despu\u00e9s del nacimiento del Salvador, sucede la matanza de los inocentes&#8221;, agreg\u00f3. Francisco lament\u00f3 las &#8220;matanzas de inocentes en el mundo: en el vientre materno, en las rutas de los desesperados que buscan esperanza, en las vidas de tantos ni\u00f1os cuya infancia est\u00e1 devastada por la guerra. Son los peque\u00f1os Jes\u00fas de hoy&#8221;.<\/p>\n<p>El Sucesor de Pedro subray\u00f3 que\u00a0decir \u201cs\u00ed\u201d al Pr\u00edncipe de la paz significa decir \u201cno\u201d a la guerra, a toda guerra, a la misma l\u00f3gica de la guerra, un viaje sin meta, una derrota sin vencedores, una locura sin excusas.<\/p>\n<p>&#8220;Pero para decir &#8216;no&#8217; a la guerra es necesario decir &#8216;no&#8217; a las armas&#8221;, distingui\u00f3.<\/p>\n<p>&#8220;Porque si el hombre, cuyo coraz\u00f3n es inestable y est\u00e1 herido, encuentra instrumentos de muerte entre sus manos, antes o despu\u00e9s los usar\u00e1. \u00bfY c\u00f3mo se puede hablar de paz si la producci\u00f3n, la venta y el comercio de armas aumentan? Hoy, como en el tiempo de Herodes, las intrigas del mal, que se oponen a la luz divina, se mueven a la sombra de la hipocres\u00eda y del ocultamiento. \u00a1Cu\u00e1ntas masacres debidas a las armas ocurren en un silencio ensordecedor, a escondidas de todos! La gente, que no quiere armas sino pan, que le cuesta seguir adelante y pide paz, ignora cu\u00e1ntos fondos p\u00fablicos se destinan a los armamentos. \u00a1Y, sin embargo, deber\u00edan saberlo!&#8221;.<\/p>\n<p>Su Santidad implor\u00f3: &#8220;Que se hable sobre esto, que se escriba sobre esto, para que se conozcan los intereses y los beneficios que mueven los hilos de las guerras&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Isa\u00edas, que profetizaba al Pr\u00edncipe de la paz, escribi\u00f3 acerca de un d\u00eda en el que \u00abno levantar\u00e1 la espada una naci\u00f3n contra otra\u00bb; de un d\u00eda en el que los hombres \u00abno se adiestrar\u00e1n m\u00e1s para la guerra\u00bb, sino que \u00abcon sus espadas forjar\u00e1n arados y podaderas con sus lanzas\u00bb (2,4). Con la ayuda de Dios, pong\u00e1monos manos a la obra para que ese d\u00eda llegue&#8221;.<\/p>\n<h2>Paz para Tierra Santa<\/h2>\n<p>Una vez m\u00e1s, el Papa implor\u00f3 la paz en Israel y Palestina, &#8220;donde la guerra sacude la vida de esas poblaciones&#8221;, extendi\u00f3 su abrazo a ambos pa\u00edses, en especial a las comunidades cristianas de Gaza y de toda Tierra Santa.<\/p>\n<p>Reconoci\u00f3 que lleva en el coraz\u00f3n &#8220;el dolor por las v\u00edctimas del execrable ataque del pasado 7 de octubre&#8221; y renov\u00f3 su\u00a0 llamamiento apremiante para la liberaci\u00f3n de quienes a\u00fan est\u00e1n retenidos como rehenes. A su vez, suplic\u00f3 &#8220;que cesen las operaciones militares, con sus dram\u00e1ticas consecuencias de v\u00edctimas civiles inocentes, y que se remedie la desesperada situaci\u00f3n humanitaria permitiendo la llegada de ayuda&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Que no se siga alimentando la violencia y el odio, sino que se encuentre una soluci\u00f3n a la cuesti\u00f3n palestina, por medio de un di\u00e1logo sincero y perseverante entre las partes, sostenido por una fuerte voluntad pol\u00edtica y el apoyo de la comunidad internacional&#8221;.<\/p>\n<h2>Paz en Siria, Yemen y el L\u00edbano<\/h2>\n<p>Otro pensamiento del Pont\u00edfice fue dirigido a la poblaci\u00f3n de la martirizada Siria, como tambi\u00e9n a la de Yemen, que sigue sufriendo. Asimismo, pens\u00f3 &#8220;en el querido pueblo liban\u00e9s y ruego para que pueda recuperar pronto la estabilidad pol\u00edtica y social&#8221;.<\/p>\n<h2>Paz en la atormentada Ucrania<\/h2>\n<p>Con los ojos fijos en el Ni\u00f1o Jes\u00fas, Francisco implor\u00f3 la paz para Ucrania. &#8220;Renovemos nuestra cercan\u00eda espiritual y humana a su martirizado pueblo, para que a trav\u00e9s del sost\u00e9n de cada uno de nosotros sienta el amor de Dios en lo concreto&#8221;, exhort\u00f3.<\/p>\n<h2>Paz entre Armenia y Azerabaiy\u00e1n<\/h2>\n<p>Al pedir la paz definitiva entre Armenia y Azerbaiy\u00e1n, solicit\u00f3 &#8220;que la favorezcan la prosecuci\u00f3n de las iniciativas humanitarias, el regreso de los desplazados a sus hogares de manera legal y segura, y el respeto mutuo de las tradiciones religiosas y de los lugares de culto de cada comunidad&#8221;.<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--unwrap article__embed--photo\">\n<figure><picture><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/srv\/2023\/12\/25\/2023-12-25-natale-del-signore--benedizione-urbi-et-orbi\/1703505238520.JPG\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/srv\/2023\/12\/25\/2023-12-25-natale-del-signore--benedizione-urbi-et-orbi\/1703505238520.JPG\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422.jpeg 1x\" media=\"(min-width: 1024px)\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/srv\/2023\/12\/25\/2023-12-25-natale-del-signore--benedizione-urbi-et-orbi\/1703505238520.JPG\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/srv\/2023\/12\/25\/2023-12-25-natale-del-signore--benedizione-urbi-et-orbi\/1703505238520.JPG\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422.jpeg 1x\" \/><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/srv\/2023\/12\/25\/2023-12-25-natale-del-signore--benedizione-urbi-et-orbi\/1703505238520.JPG\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1000.563.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/srv\/2023\/12\/25\/2023-12-25-natale-del-signore--benedizione-urbi-et-orbi\/1703505238520.JPG\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg 1x\" media=\"(min-width: 768px)\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/srv\/2023\/12\/25\/2023-12-25-natale-del-signore--benedizione-urbi-et-orbi\/1703505238520.JPG\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1000.563.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/srv\/2023\/12\/25\/2023-12-25-natale-del-signore--benedizione-urbi-et-orbi\/1703505238520.JPG\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg 1x\" \/><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/srv\/2023\/12\/25\/2023-12-25-natale-del-signore--benedizione-urbi-et-orbi\/1703505238520.JPG\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/srv\/2023\/12\/25\/2023-12-25-natale-del-signore--benedizione-urbi-et-orbi\/1703505238520.JPG\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" \/><\/picture><\/figure>\n<h2>No dejemos de pensar en las otras guerras<\/h2>\n<p>Al igual que en otros pronunciamientos p\u00fablicos durante su Pontificado, el Obispo de Roma inst\u00f3 a no olvidar las tensiones y los conflictos que perturban\u00a0a las regiones del Sahel, el Cuerno de \u00c1frica y Sud\u00e1n, como tambi\u00e9n a Camer\u00fan, la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo y Sud\u00e1n del Sur.<\/p>\n<p>&#8220;Que llegue el d\u00eda en el que se consoliden los v\u00ednculos fraternos en la pen\u00ednsula coreana, abriendo v\u00edas de di\u00e1logo y reconciliaci\u00f3n que puedan crear las condiciones para una paz duradera&#8221;, asever\u00f3.<\/p>\n<h2>Mirada hacia Am\u00e9rica Latina<\/h2>\n<p>Al Hijo de Dios, que se hizo un Ni\u00f1o humilde, encomend\u00f3 que &#8220;inspire a las autoridades pol\u00edticas y a todas las personas de buena voluntad del continente americano, para hallar soluciones id\u00f3neas que lleven a superar las disensiones sociales y pol\u00edticas, a luchar contra las formas de pobreza que ofenden la dignidad de las personas, a resolver las desigualdades y a afrontar el doloroso fen\u00f3meno de las migraciones&#8221;.<\/p>\n<p>En la parte final de su alocuci\u00f3n, Francisco declar\u00f3 que &#8220;desde el pesebre, el Ni\u00f1o nos pide que seamos voz de los que no tienen voz: voz de los inocentes, muertos por falta de agua y de pan; voz de los que no logran encontrar trabajo o lo han perdido; voz de los que se ven obligados a huir de la propia patria en busca de un futuro mejor, arriesgando la vida en viajes extenuantes y a merced de traficantes sin escr\u00fapulos&#8221;.<\/p>\n<p>En la cercan\u00eda del &#8220;tiempo de gracia y esperanza del Jubileo&#8221;, dese\u00f3 que &#8220;este per\u00edodo de preparaci\u00f3n sea ocasi\u00f3n para convertir el coraz\u00f3n; para decir \u201cno\u201d a la guerra y \u201cs\u00ed\u201d a la paz; para responder con alegr\u00eda a la invitaci\u00f3n del Se\u00f1or que nos llama, como hab\u00eda profetizado Isa\u00edas, \u00aba llevar la buena noticia a los pobres, \/ a vendar los corazones heridos, \/ a proclamar la liberaci\u00f3n a los cautivos \/ y la libertad a los prisioneros\u00bb&#8221; (<i>Is<\/i>\u00a061,1).<\/p>\n<p>&#8220;Estas palabras se cumplieron en Jes\u00fas (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a04,18), nacido hoy en Bel\u00e9n. Acoj\u00e1moslo, abr\u00e1mosle el coraz\u00f3n a \u00c9l, el Salvador, el Pr\u00edncipe de la paz&#8221;, concluy\u00f3.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<\/aside>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Santo Padre pronunci\u00f3 su mensaje navide\u00f1o desde la Logia Central de la Bas\u00edlica de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":88841,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-90050","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90050"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90050\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}