{"id":90328,"date":"2017-01-18T09:04:48","date_gmt":"2017-01-18T13:04:48","guid":{"rendered":"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/?p=719"},"modified":"2026-04-17T15:04:02","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:02","slug":"resumen-carta-pastoral-enero-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2017\/01\/18\/resumen-carta-pastoral-enero-2017\/","title":{"rendered":"Resumen Carta Pastoral, enero 2017"},"content":{"rendered":"<p><strong>La Mujer en la Sociedad Dominicana<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>En la solemne fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia, Protectora del Pueblo Dominicano, como pastores, esta vez hemos puesto nuestra mirada en un tema crucial, en una realidad vital para nuestro pa\u00eds: la mujer en la sociedad dominicana. No pretendemos abordar de modo exhaustivo este tema, sino compartir con ustedes aspectos importantes y urgentes desaf\u00edos, sobre todo en aquellas situaciones que laceran no s\u00f3lo la dignidad de la mujer, sino la misma condici\u00f3n de todo ser humano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Realidades de la mujer en Rep\u00fablica Dominicana<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>La mujer dominicana es casi la mitad de la poblaci\u00f3n nacional: 50.2% es masculina, y el 49.8% es femenina. El deterioro familiar ha incrementado el liderazgo exclusivamente femenino en los hogares. Ella asume tareas de proveer y cuidar, realidad que exige trabajos informales para garantizar flexibilidad de horario; las estad\u00edsticas muestran mejor\u00edas en las viviendas que estas mujeres lideran.<\/p>\n<p>Es de alabar el hecho de que la mujer dominicana cada vez m\u00e1s se preocupa por su propia formaci\u00f3n y desarrollo, como lo testimonian las matr\u00edculas y graduaciones universitarias (62.8% mujeres, 37.2% hombres) Es deseable que sus esfuerzos y sacrificios sean bien valorados.<\/p>\n<p>Es importante destacar que tambi\u00e9n en el campo de la pol\u00edtica se est\u00e1 tomando conciencia del aporte que la mujer, con su especial sensibilidad humana, puede dar a la sociedad. As\u00ed lo muestran los datos de la reci\u00e9n pasada contienda electoral del 2016. El 44.32% de las candidaturas para todos los cargos fueron mujeres, y el 55.68% hombres. Hemos de reconocer tambi\u00e9n el aporte que dan a nuestra econom\u00eda nacional. El 54% de las remesas recibidas en el pa\u00eds, a trav\u00e9s de canales formales, provienen de mujeres migrantes.<\/p>\n<p>Son hero\u00ednas nuestras mujeres m\u00e1s pobres, madres del campo y de los barrios de nuestras ciudades, que poseyendo menos estudios y, consecuentemente, con menos posibilidades de trabajo formal, viven una vida de muchos sacrificios, trabajando duramente en medio de precariedades para sostener sus hogares.<\/p>\n<p>No obstante lo anterior, la pobreza y el analfabetismo generan grandes problemas que afectan tambi\u00e9n significativamente a nuestras mujeres, como es el embarazo en edad temprana, cuyas causas principales son la desintegraci\u00f3n familiar, la falta de educaci\u00f3n en valores, la mentalidad subjetivista, relativista y de consumo de nuestra sociedad actual.<\/p>\n<p>Por otro lado, notamos que una espiral de violencia invade los espacios de la sociedad dominicana. Dicha violencia alcanza diversos escenarios, entre ellos: el intrafamiliar; el laboral; el vinculado a un contexto social y cultural, donde se somete a la mujer por el hecho de serlo; de conflictos de relaciones de parejas y ex parejas. Sentimos profundo dolor con el drama de tantos ni\u00f1os y ni\u00f1as hu\u00e9rfanos que ven morir a su madre por manos de su pareja, con el agravante suicidio de su padre, dej\u00e1ndolos en total abandono por la ausencia de una respuesta del Estado.<\/p>\n<p>Otro mal poderoso y \u201csilencioso\u201d es la trata de personas. El pa\u00eds ha sido identificado como proveedor de mujeres para el negocio il\u00edcito de la industria del \u201centretenimiento mundial\u201d. En este orden, esperamos que se hagan mayores esfuerzos en la aplicaci\u00f3n de ley 137-03 que condena la trata il\u00edcita de personas.<\/p>\n<p>Hemos de se\u00f1alar que en el viacrucis de sus vidas, muchas mujeres dominicanas transitan por la calle de la amargura y el sufrimiento, cargando con los pecados y errores de una sociedad que no las valora ni respeta; condenadas a grandes sacrificios de pago de impuestos para mantener la vida de confort de muchos pol\u00edticos sin escr\u00fapulos. Las garras de la corrupci\u00f3n impenitente las despojan a ella y a su familia de las vestiduras, de la comida, de la medicina\u2026 y las condenan a tener que vivir debajo de los puentes o a orillas de r\u00edos y ca\u00f1adas, mientras desde su pobreza observan c\u00f3mo algunos pol\u00edticos disfrutan sin consecuencias e impunidad de riquezas mal habidas.\u00a0Mujeres que, como Jes\u00fas camino al calvario, caen al suelo una, dos, y m\u00e1s veces, por el peso insoportable de una canasta familiar inalcanzable y el drama de sus hijos pasando hambre. Falta la conciencia de un Estado que como el Cirineo est\u00e9 dispuesto a hacer sacrificios reduciendo el gasto de la burocracia y el clientelismo pol\u00edtico para ayudar al desarrollo de la familia dominicana.<\/p>\n<p>Las \u00e9lites de ciertos pa\u00edses ricos, due\u00f1os de los grandes laboratorios y f\u00e1bricas de armas mortales, bajo el pretexto de la \u201csuperpoblaci\u00f3n con el apoyo de organismos internacionales de prestigio, se han inventado la ideolog\u00eda de g\u00e9nero, cuyo prop\u00f3sito principal encubierto es destruir la familia y arrasar con todos los principios \u00e9ticos y morales. Es esa corriente ideol\u00f3gica la promotora del libertinaje sexual en adolescentes y j\u00f3venes, del homosexualismo, del lesbianismo y del aborto.<\/p>\n<p>El Papa Francisco nos pone en alerta sobre esta corriente ideol\u00f3gica: \u00abOtro desaf\u00edo surge de diversas formas de una ideolog\u00eda, gen\u00e9ricamente llamada <em>gender<\/em><em>,<\/em> que \u00abniega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer.<\/p>\n<p>Y en lo que tiene que ver con el aborto que a ning\u00fan cat\u00f3lico le quepa la menor duda de que \u00e9ste es uno de los peores cr\u00edmenes de la humanidad, como bien lo enfatiza el Papa Francisco: \u201cEl aborto no es un mal menor: es un crimen. Es echar fuera a uno para salvar a otro. Es lo que hace la mafia. Es un crimen, es un mal absoluto\u201d. Y agrega: \u201cEs necesario reiterar la oposici\u00f3n m\u00e1s firme a cualquier atentado directo a la vida, especialmente inocente e indefensa, y el nonato en el seno materno es el inocente por antonomasia.<\/p>\n<p>No obstante lo anterior, a pesar de todas estas dificultades, nuestras mujeres, generosas y trabajadoras est\u00e1n llenas de esperanza, con la conciencia de que todo su sufrimiento no ser\u00e1 en vano y que llegar\u00e1 el d\u00eda en que se encender\u00e1 la luz de la resurrecci\u00f3n en nuestro pueblo, y habr\u00e1 respeto a la dignidad humana, oportunidad de educaci\u00f3n y de trabajo para todos, y donde florecer\u00e1n la unidad, el amor, la paz y la felicidad para todas nuestras familias dominicanas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fundamento de la dignidad humana<\/strong><\/p>\n<p>Lo \u201cmasculino\u201d y lo \u201cfemenino\u201d diferencian a dos individuos de igual dignidad, que no poseen una igualdad est\u00e1tica, porque lo espec\u00edficamente femenino es diverso a lo espec\u00edficamente masculino. Ambos se complementan, no s\u00f3lo desde el punto de vista f\u00edsico, sino ps\u00edquico y ontol\u00f3gico. A esta unidad Dios le conf\u00eda no s\u00f3lo la procreaci\u00f3n, sino la construcci\u00f3n de la historia. Ahora bien, cada persona no es, en tanto que hombre o mujer, \u00fanicamente la mitad de la imagen divina porque es, al mismo tiempo, indivisible. No se trata de un antagonismo o rivalidad entre ambos. \u201cHumanidad\u201d significa llamada a la comuni\u00f3n interpersonal. Se logra cuando la persona no se busca a s\u00ed misma, sino que se dona. Con todo, existe un conflicto entre el ser y el deber ser, llamado \u201cpecado original\u201d.<\/p>\n<p>Cuando el hombre ofende la dignidad de la mujer act\u00faa no s\u00f3lo contra \u00e9l mismo, sino contra Dios. Si en vez de entregarse, el hombre intenta dominar a la mujer surge opresi\u00f3n que humilla al \u201cco-sujeto\u201d, imponi\u00e9ndose la posesi\u00f3n. Superar el pecado es superar dicha perversi\u00f3n, restableciendo el orden creacional, donde el \u201chumano engendrar\u201d\u00a0es com\u00fan al hombre y a la mujer, pero donde ella, como especial \u201cguardiana del ser humano\u201d, vive una realidad innegablemente m\u00e1s profunda, pues en su asumir, integra las energ\u00edas de su cuerpo y de su alma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Participaci\u00f3n femenina en la Sagrada Escritura<\/strong><\/p>\n<p>Para intervenir en la historia, Dios tambi\u00e9n se ha dirigido a algunas mujeres. El Santo Padre Francisco ilumina este pronunciamiento cuando afirma que \u201cla mujer tiene especial sensibilidad por las cosas de Dios\u201d. Existen evidencias femeninas en defensa de la vida fr\u00e1gil: cuando el contexto hegem\u00f3nico demanda muertes infantiles, ella \u201cenvuelve la vida entre juncos\u201d, deposit\u00e1ndola en \u00e1rea de rescate (Ex 2,3.6). Cuando el poder opresor llama a asesinar inocentes, ella inventa alternativas para protegerlos, porque reverencia la divinidad palpitando entre sus manos<\/p>\n<p>En los nuevos tiempos, como la sabidur\u00eda, tambi\u00e9n Mar\u00eda de Nazaret estuvo all\u00ed: en un s\u00ed fecundo, donde faltaba el vino, a los pies de la cruz\u2026 junto a \u00e9l. La mujer se encuentra en el mismo coraz\u00f3n del acontecimiento salv\u00edfico. Si para sellar su Alianza, Dios hab\u00eda elegido hombres, en los nuevos tiempos se fij\u00f3 en Mar\u00eda. Ella abri\u00f3 las puertas de la dignidad a las mujeres de todos los tiempos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Realidades y horizonte de la mujer dominicana en la Iglesia Cat\u00f3lica<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>En nuestro territorio nacional, el 48% de las mujeres, en edad de 15 a 49 a\u00f1os, se declaran miembros de la Iglesia cat\u00f3lica. Un 20%, de la comunidad protestante, y un 28% se identifica sin religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Con el Pontificado del Santo Padre Francisco se ha impulsado la directriz m\u00e1s carente, la participaci\u00f3n de la mujer. \u00c9l considera que ninguna otra criatura ha visto brillar sobre ella el rostro de Dios como Mar\u00eda, que dio un rostro humano al Verbo eterno, para que todos lo puedan contemplar. Para \u00e9l son inseparables Cristo, su Madre y la Iglesia. No entiende la salvaci\u00f3n realizada por Jes\u00fas sin considerar la maternidad de la Iglesia. No entiende una Iglesia sin mujeres. El pensamiento del Santo Padre es para esta Iglesia peregrina en Rep\u00fablica Dominicana, horizonte y desaf\u00edo. Lamenta que se confunda el \u201cservicio\u201d con la \u201cservidumbre\u201d en lo que toca a la funci\u00f3n que desempe\u00f1a. Las quiere en perspectivas de decisiones arriesgadas. Celebra su presencia en comisiones de producci\u00f3n de pensamiento, pero asegura \u201chacen falta otras\u201d. Para \u00e9l, la Iglesia es mujer, es \u201cla Iglesia\u201d, no \u201cel Iglesia\u201d.<\/p>\n<p>Actualmente, nuestro pa\u00eds cuenta con m\u00e1s de 100 congregaciones femeninas. Este fermento del Reino de Dios posee la direcci\u00f3n, en diversos puntos del pa\u00eds, de numerosos centros: educativos, asistenciales, \u00a0de sanidad, espiritualidad, comunicaci\u00f3n y otros.<\/p>\n<p>La Iglesia dominicana ha tenido, en los \u00faltimos a\u00f1os, la formaci\u00f3n de laicos y laicas, como prioridad pastoral. Ellas, ministras extraordinarias de la Comuni\u00f3n, animadoras de asamblea y comunidad, ac\u00f3litas, servidora del altar, sacristanas, misioneras, catequistas, predicadoras, etc., se integran a las Escuelas de Teolog\u00eda Pastoral para Laicos, en diversos centros diocesanos. Esta capacitaci\u00f3n, generadora de una nueva visi\u00f3n eclesial y teol\u00f3gica, las hace madurar en su fe y cuestionamientos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Invitamos a todos a respetar su dignidad y, especialmente, a educar a ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes para que hagan lo mismo. \u00a1Nada de violencia contra la mujer, que no seamos capaces de da\u00f1ar tan hermosa obra del Creador!<\/p>\n<p>Pedimos a las autoridades mantenerse vigilantes, para que la eficaz aplicaci\u00f3n de la ley impida a los violentos hacer m\u00e1s da\u00f1o a una parte tan vital de nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Confiamos en la toma de conciencia de nuestras autoridades y de toda la sociedad, a fin de que se detenga ya la perversa pretensi\u00f3n a favor del crimen de ni\u00f1os y ni\u00f1as inocentes que claman con piedad desde el vientre de su madre que les dejen nacer; ni\u00f1os y ni\u00f1as entre los que se podr\u00edan encontrar futuros presidentes, futuros hombres y mujeres de ciencia, h\u00e9roes y hero\u00ednas del pueblo dominicano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Santo Domingo, 21 de enero del 2017, fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia.<\/p>\n<p>Cf. Juan Pablo II, Cart. ap.\u00a0Mulieris dignitatem, 18.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Para descargar el documento completo, dar click en el enlace:<\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Carta-pastoral-2017.pdf\">Carta pastoral 2017<\/a><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Mujer en la Sociedad Dominicana \u00a0En la solemne fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":721,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-90328","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90328","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90328"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90328\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/menu-items\/721"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}