{"id":90722,"date":"2026-07-24T15:07:34","date_gmt":"2026-07-24T15:07:34","guid":{"rendered":"https:\/\/diariocatolico.org\/?p=90722"},"modified":"2026-07-27T15:12:15","modified_gmt":"2026-07-27T15:12:15","slug":"mons-carlos-tomas-morel-diplan-preside-celebracion-por-el-dia-de-los-padres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2026\/07\/24\/mons-carlos-tomas-morel-diplan-preside-celebracion-por-el-dia-de-los-padres\/","title":{"rendered":"Mons. Carlos Tom\u00e1s Morel Dipl\u00e1n preside celebraci\u00f3n por el d\u00eda de los padres"},"content":{"rendered":"<p class=\"isSelectedEnd\"><strong>Mons. Carlos Tom\u00e1s Morel Dipl\u00e1n: \u201cUn padre es un sembrador de vida llamado a formar a sus hijos con esperanza, fe y sacrificio\u201d<\/strong><\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Con motivo de la celebraci\u00f3n anticipada del D\u00eda de los Padres, Mons. Carlos Tom\u00e1s Morel Dipl\u00e1n dirigi\u00f3 un mensaje de felicitaci\u00f3n a los padres<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">del Arzobispado de Santo Domingo, agradeciendo a Dios por la vida de aquellos hombres que han sabido cumplir con la misi\u00f3n de ser verdaderos padres y acompa\u00f1ar a sus familias conforme a la voluntad del Se\u00f1or.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Al iniciar su homil\u00eda, expres\u00f3 tambi\u00e9n un recuerdo agradecido por los padres fallecidos, elevando una oraci\u00f3n para que Dios les conceda el descanso eterno. Destac\u00f3 la gratitud hacia quienes, durante su vida, entregaron todo cuanto estuvo a su alcance para procurar el bienestar de sus hijos y de sus familias.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Reflexionando sobre la par\u00e1bola del sembrador, tomada del Evangelio seg\u00fan San Mateo, Mons. Morel Dipl\u00e1n explic\u00f3 que Jes\u00fas presenta al sembrador como imagen de quien construye el Reino de Dios. Se\u00f1al\u00f3 que el sembrador es una persona llena de optimismo, esperanza y confianza, capaz de depositar una semilla en la tierra con la certeza de que dar\u00e1 fruto. Record\u00f3 que el campesino conoce cu\u00e1ndo sembrar y qu\u00e9 sembrar, poniendo su esperanza en la vida que brotar\u00e1 de una peque\u00f1a semilla.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">A partir de esta imagen, afirm\u00f3 que el padre tambi\u00e9n es un sembrador de vida. As\u00ed como el agricultor cuida la tierra para obtener una buena cosecha, el buen padre forma una familia, educa a sus hijos y los acompa\u00f1a con dedicaci\u00f3n, confianza, fe y sacrificio. Indic\u00f3 que en los buenos padres descansa la esperanza de la familia, del pa\u00eds y de la sociedad, porque ellos siembran vida y trabajan por el futuro de sus hijos.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Durante su reflexi\u00f3n, lament\u00f3 que muchos hombres no sean conscientes de la responsabilidad que implica la paternidad. Compar\u00f3 esa actitud con la del sembrador que deja crecer la maleza hasta ahogar la semilla sin hacer nada para cuidarla. Del mismo modo, expres\u00f3 que existen padres que tienen hijos, pero no los acompa\u00f1an ni se preocupan por su educaci\u00f3n y formaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Asimismo, se\u00f1al\u00f3 que los hijos constituyen un gran tesoro y una riqueza invaluable. Explic\u00f3 que un padre no conoce todo lo que un ni\u00f1o o una ni\u00f1a podr\u00e1 llegar a ser en el futuro, pero precisamente por ello debe cuidarlo, acompa\u00f1arlo y atenderlo, de la misma manera en que el buen sembrador protege la semilla para que produzca abundantes frutos.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">Mons. Morel Dipl\u00e1n record\u00f3 con gratitud la huella que dejan los padres que cumplen fielmente su misi\u00f3n. Manifest\u00f3 que muchas de las cualidades que una persona posee son fruto de lo que sus padres sembraron en su vida mediante el trabajo, la honestidad, la caridad, el servicio, el sacrificio y la disciplina. Expres\u00f3 tambi\u00e9n su agradecimiento personal por las ense\u00f1anzas recibidas de su padre, afirmando que lo que es como persona se lo debe a todo lo que \u00e9l sembr\u00f3 en su vida.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">El obispo destac\u00f3 que muchas de las palabras, consejos y ejemplos de un padre permanecen vivos en la memoria de sus hijos y contin\u00faan orient\u00e1ndolos a lo largo de su vida. En contraste, manifest\u00f3 su preocupaci\u00f3n por tantos ni\u00f1os y j\u00f3venes que no cuentan con la presencia de un padre responsable que los acompa\u00f1e en su crecimiento, situaci\u00f3n que les priva de una figura fundamental para desarrollarse de manera sana, equilibrada y agradecida.<\/p>\n<p class=\"isSelectedEnd\">En la parte final de su homil\u00eda, invit\u00f3 a reconocer y agradecer a Dios por todos los hombres que han sembrado principios y valores con su testimonio y con su entrega. Compar\u00f3 el sacrificio de muchos padres con la semilla que cae en la tierra y muere para dar vida, afirmando que numerosos padres renunciaron a muchas cosas personales para dedicarse al bienestar de sus hijos y al crecimiento de sus familias.<\/p>\n<p>Finalmente, exhort\u00f3 a celebrar la vida de los padres que han sabido cumplir su misi\u00f3n con responsabilidad y pidi\u00f3 orar por aquellos que se han descuidado en ese compromiso, para que asuman plenamente su vocaci\u00f3n y ayuden a sus hijos a crecer sanos y estables en los \u00e1mbitos humano, emocional y espiritual.<\/p>\n<div data-sliderid=\"49109\" id=\"penci-post-gallery__49109\" class=\"penci-post-gallery-container justified column-3\" data-height=\"150\" data-margin=\"3\"><a class=\"penci-gallery-ite item-gallery-justified\" href=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2bccb41c-87f1-4d08-9d59-7d715025c395.jpg\" data-rel=\"penci-gallery-image-content\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2bccb41c-87f1-4d08-9d59-7d715025c395-585x329.jpg\" alt=\"\" title=\"2bccb41c-87f1-4d08-9d59-7d715025c395\"><\/a><a class=\"penci-gallery-ite item-gallery-justified\" href=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/36aae46b-d976-47f2-a8e6-cfe86e85c8aa.jpg\" data-rel=\"penci-gallery-image-content\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/36aae46b-d976-47f2-a8e6-cfe86e85c8aa-585x329.jpg\" alt=\"\" title=\"36aae46b-d976-47f2-a8e6-cfe86e85c8aa\"><\/a><a class=\"penci-gallery-ite item-gallery-justified\" href=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/41c35310-bc4d-48c4-9182-d12787d6bef0.jpg\" data-rel=\"penci-gallery-image-content\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/41c35310-bc4d-48c4-9182-d12787d6bef0-585x329.jpg\" alt=\"\" title=\"41c35310-bc4d-48c4-9182-d12787d6bef0\"><\/a><a class=\"penci-gallery-ite item-gallery-justified\" href=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/3ffb8bce-b0a2-4d92-9263-e559ab3370d5.jpg\" data-rel=\"penci-gallery-image-content\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/3ffb8bce-b0a2-4d92-9263-e559ab3370d5-585x329.jpg\" alt=\"\" title=\"3ffb8bce-b0a2-4d92-9263-e559ab3370d5\"><\/a><a class=\"penci-gallery-ite item-gallery-justified\" href=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2c6ee000-cf06-4dd1-bccb-2468b51e6886.jpg\" data-rel=\"penci-gallery-image-content\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2c6ee000-cf06-4dd1-bccb-2468b51e6886-585x329.jpg\" alt=\"\" title=\"2c6ee000-cf06-4dd1-bccb-2468b51e6886\"><\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mons. 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