{"id":90843,"date":"2026-08-07T18:20:50","date_gmt":"2026-08-07T18:20:50","guid":{"rendered":"https:\/\/diariocatolico.org\/?p=90843"},"modified":"2026-08-10T15:51:31","modified_gmt":"2026-08-10T15:51:31","slug":"mons-carlos-tomas-morel-celebra-santa-misa-en-75-aniversario-frailes-carmelitas-en-la-parroquia-san-judas-tadeo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2026\/08\/07\/mons-carlos-tomas-morel-celebra-santa-misa-en-75-aniversario-frailes-carmelitas-en-la-parroquia-san-judas-tadeo\/","title":{"rendered":"Mons. Carlos Tom\u00e1s Morel celebra santa misa en 75 aniversario Frailes Carmelitas en la Parroquia San Judas Tadeo"},"content":{"rendered":"<p>Saludo al Padre Sandy Fern\u00e1ndez,\u00a0 Superior Regional de la Congregaci\u00f3n,\u00a0 al Padre Francisco Javier Mena,\u00a0 P\u00e1rroco de esta parroquia.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, mi saludo para los hermanos sacerdotes quienes concelebran con un servidor este\u00a0 acontecimiento.\u00a0 Les saludo a cada uno y a cada una de ustedes, hermanos y hermanas.\u00a0 Y a todas las personas que nos est\u00e1n siguiendo a trav\u00e9s de nuestro canal de televisi\u00f3n Televida y de la plataforma de esta\u00a0 parroquia.<\/p>\n<p>Y s\u00e9 que hay muchas personas al tanto pendientes de esta celebraci\u00f3n,\u00a0 algunos que han querido, algunas que han querido estar aqu\u00ed en esta tarde,\u00a0 pero por alguna raz\u00f3n u otra quiz\u00e1s no han tenido la oportunidad.\u00a0 Y desde ac\u00e1 nuestro saludo a cada uno de sus hermanos y hermanas.\u00a0 Y queremos, como ya dec\u00eda al principio, expresar nuestro agradecimiento en nombre de nuestra arquidi\u00f3cesis a la\u00a0 comunidad carmelita, los sacerdotes carmelitas de Escarzo que trabajan en esta arquidi\u00f3cesis por el trabajo,\u00a0 el servicio y el aporte que han hecho a esta arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo.<\/p>\n<p>Y a nuestra iglesia dominicana, en estos 75 a\u00f1os de servicio,\u00a0 de aporte, evangelizaci\u00f3n, entrega a nuestra iglesia.\u00a0 Y s\u00e9 que ustedes, todos los que est\u00e1n aqu\u00ed,\u00a0 los que nos miran, se sienten muy agradecidos y agradecidas porque de alguna u otra manera han sido beneficiados,\u00a0 lo digo de esa manera.\u00a0 Con los consejos, orientaciones, testimonio,\u00a0 ense\u00f1anza de tantos sacerdotes que han pasado por aqu\u00ed,\u00a0 por esta parroquia y otras parroquias en el pa\u00eds,\u00a0 y el servicio que han hecho a trav\u00e9s de su vida,\u00a0 a trav\u00e9s de la comunidad, a trav\u00e9s de sus ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p>Y s\u00e9 que si pregunto a cada uno de ustedes me dir\u00e1n,\u00a0 yo me siento muy agradecido del padre fulano.\u00a0 Y el padre fulano para m\u00ed fue tal cosa y el padre fulano y pasar\u00edamos la tarde entera y quiz\u00e1 quien sabe,\u00a0 escuchando muchos testimonios de sacerdotes que dejaron su tierra por all\u00e1 en Espa\u00f1a y otros lugares y\u00a0 vinieron aqu\u00ed a entregarse,\u00a0 a darse y dejaron sembrada la semilla de la fe,\u00a0 del evangelio y del amor de Dios en muchos corazones.<\/p>\n<p>Por eso, en nuestro agradecimiento, hacemos memoria de todas esas personas que ya escuchamos en el principio de la\u00a0 celebraci\u00f3n, como se mencionaban muchos nombres, que yo s\u00e9 que muchos de ustedes recordaron r\u00e1pidamente cuando mencionaban esos nombres,\u00a0 fulano, fulano, fulano, que pasaron y fueron dejando huellas entre ustedes.<\/p>\n<p>Con su testimonio de vida y su entrega generosa a esta iglesia y a todo este pueblo de Dios.\u00a0 Los recordamos pero tambi\u00e9n oramos por ellos.\u00a0 Pedimos a Dios por su descanso eterno.\u00a0 Que Dios premie todo el servicio, la dedicaci\u00f3n,\u00a0 la entrega y el amor a esta iglesia.\u00a0 Que Dios premie con la vida eterna.\u00a0 Y pedimos por los que est\u00e1n carentes de salud, algunos ya est\u00e1n debilit\u00e1ndose en la salud,\u00a0 los a\u00f1os van llegando. Vamos a pedir tambi\u00e9n por la salud de todos los frailes,\u00a0 de todos los sacerdotes carmelitas descalzos.\u00a0 Y tambi\u00e9n, naturalmente, pedir por las vocaciones.\u00a0 Tenemos que seguir orando para que se usan muchas vocaciones a este estilo de vida para continuar esta obra.<\/p>\n<p>que el Se\u00f1or ha inspirado en tantos hombres y mujeres para servir a nuestra iglesia y servir a nuestro pueblo.\u00a0 En estos 75 a\u00f1os de presencia de los Carmelita Descarso en nuestra iglesia y en esta arquidi\u00f3cesis,\u00a0 debemos pensar en todo el beneficio,\u00a0 el bien, todo el aporte que han hecho, como ya he se\u00f1alado.<\/p>\n<p>Pero tenemos que mirar.\u00a0 Lo que implic\u00f3 especialmente para los fundadores,\u00a0 San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jes\u00fas,\u00a0 que decidieron seguir de manera radical al Se\u00f1or.\u00a0 Y para seguir al Se\u00f1or entonces hay cosas que hay que tener muy en cuenta y que ellos supieron entender y asumir y que\u00a0 traspasaron a los continuadores de esta obra.<\/p>\n<p>Y mirando la palabra de Dios y deteni\u00e9ndonos en la palabra de Dios que hemos escuchado,\u00a0 hay tres palabras que considero que estos hombres y mujeres y los que han ido viviendo esta espiritualidad han\u00a0 asumido. Primera expresi\u00f3n que es el coraje.\u00a0 Como hemos escuchado en la primera lectura del profeta Isa\u00edas,\u00a0 no tenga miedo. Y el coraje.<\/p>\n<p>con que asumieron y vivieron la misi\u00f3n,\u00a0 especialmente Santa Teresa,\u00a0 San Juan de la Cruz, que le toc\u00f3 vivir momentos dif\u00edciles.\u00a0 Y uno se podr\u00eda quedar solamente en la parte m\u00edstica,\u00a0 muy bonito, pero la otra parte,\u00a0 el coraje que hay que tener para asumir con firmeza.\u00a0 Un proyecto, una misi\u00f3n como lo asumieron ellos y as\u00ed otros y otras lo siguieron asumiendo en el camino porque\u00a0 entend\u00edan que para seguir al Se\u00f1or hab\u00eda que hacerlo con coraje,\u00a0 con valent\u00eda. Y eso es fundamental para poder evangelizar, para poder llevar el mensaje de Dios que parece muy simple y muy sencillo.\u00a0 Pero para asumir, para encarnar, para vivir,\u00a0 para comunicar el mensaje de Dios, la palabra, el reino de Dios,\u00a0 debe haber coraje.\u00a0 No sencillamente con la piedad o con la caridad, que es muy bonito y hay que hacerlo,\u00a0 pero para hacerlo debe haber mucho coraje.<\/p>\n<p>Y podr\u00edamos pensar en los primeros que vinieron al pa\u00eds en un momento dif\u00edcil de una dictadura y con muchas limitaciones.\u00a0 llegar al pa\u00eds, llegar a una parroquia,\u00a0 a una comunidad, a enfrentar situaciones.\u00a0 Hay que sentir la fuerza de Dios para poder echar delante\u00a0 un proyecto, una misi\u00f3n, que con las debilidades y las fragilidades humanas parecen imposibles.<\/p>\n<p>Pero el Se\u00f1or entonces da la fuerza para hacerlo.\u00a0 El Se\u00f1or da la valent\u00eda cuando hay una fe firme y cuando hay un gran convencimiento y una vocaci\u00f3n bien definida de lo que se quiere.\u00a0 Y por eso el coraje,\u00a0 la valent\u00eda para asumir el compromiso y para vivir entonces la espiritualidad\u00a0 que esta comunidad ha venido transmitiendo a lo largo de los a\u00f1os y del tiempo.<\/p>\n<p>Y para hablar de espiritualidad y vivir una espiritualidad,\u00a0 una m\u00edstica, un estilo de vida, una filosof\u00eda, no se hace sencillamente con una buena voluntad.\u00a0 Hay que luchar contra muchos obst\u00e1culos,\u00a0 contra prejuicios, contra ideolog\u00edas,\u00a0 contra criterios humanos, para poder vivir una espiritualidad y poder transmitirla.<\/p>\n<p>Y hay que tener valor para perseverar, para permanecer firme,\u00a0 insistiendo constantemente en lo que uno cree,\u00a0 de lo que uno ha vivido o transmitir lo que uno ha sentido.\u00a0 Y as\u00ed s\u00e9 que muchos de los sacerdotes que han venido a este pa\u00eds han tenido que luchar tenazmente para transmitir\u00a0 la espiritualidad y para vivir este estilo de vida en la comunidad.<\/p>\n<p>f\u00e1cilmente se deja uno vencer por los obst\u00e1culos de la vida,\u00a0 por las tentaciones y las superficialidades de la sociedad.\u00a0 Para eso hay que tener mucho valor.\u00a0 Y nosotros mismos, ustedes tambi\u00e9n, desde la espiritualidad,\u00a0 como laicos, laicas, vivir la espiritualidad que ustedes han recibido,\u00a0 hay que tener tambi\u00e9n mucho coraje, porque si no,\u00a0 lo desaniman, usted se desanima y cae f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>en el desencanto, el desaliento y abandona.\u00a0 Para cultivar, vivir una vida espiritual,\u00a0 reitero, se necesita mucho valor,\u00a0 mucho convencimiento, mucha determinaci\u00f3n y mucho deseo de vivir lo que uno ha recibido.\u00a0 Por eso hay que luchar por ese tesoro que se ha recibido,\u00a0 hay que defenderlo, no se descuide.<\/p>\n<p>Y as\u00ed como Santa Teresa, San Juan de la Cruz y tantos frailes que han luchado much\u00edsimo por transmitir la fe,\u00a0 transmitir la espiritualidad, la vivencia de vida, ustedes tambi\u00e9n sigan y sigamos todos haciendo lo mismo.\u00a0 Porque si nos acobardamos en este mundo, nos aplastan.\u00a0 Y este mundo necesita de gente valiente que proclame a Cristo y que hable de Cristo con coraje,\u00a0 con firmeza, con seguridad para poder.<\/p>\n<p>hacer que el reino de Dios se haga presente.\u00a0 Por eso, es uno de los elementos que destaca en la palabra y sobre todo en la exigencia que hace el Se\u00f1or para seguirlo.\u00a0 Nos exige coraje, nos exige valent\u00eda.\u00a0 75 a\u00f1os luchando, sirviendo,\u00a0 trabajando de manera tenaz.\u00a0 Pero tambi\u00e9n nos dice la palabra, la segunda parte,\u00a0 la segunda carta de Pablo que hemos escuchado,\u00a0 que nos habla Pablo en esta carta,\u00a0 en este texto, de que no podemos y es imposible seguir al Se\u00f1or con la simple inteligencia o capacidad humana.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos ser muy inteligente y muy capaz y tener muchas habilidades humanas,\u00a0 pero eso es puramente humano, lo puramente humano.\u00a0 Y quiz\u00e1s en nuestra sociedad, en nuestro ambiente,\u00a0 se ha ido dando mucho valor a la simple capacidad humana o\u00a0 la autosuficiencia humana donde queremos resolver todo sin que Dios participe.<\/p>\n<p>Por eso la espiritualidad y de ah\u00ed que Santa Teresa,\u00a0 San Juan de la Cruz pusieron su mirada puesta\u00a0 pusieron su mirada en Dios, colocaron su mirada en lo divino y ambos lucharon y trabajaron\u00a0 para cultivar entonces la vida interior y de ah\u00ed entonces la importancia\u00a0 de cultivar el alma, de entrar en esa parte tan importante del ser humano que\u00a0 nos lleva a sintonizar con lo divino y entrar en esa relaci\u00f3n con lo divino y por eso ese aporte.<\/p>\n<p>A la espiritualidad nuestra de entrar en ese mundo interior.\u00a0 O en ese castillo interior como dice Santa Teresa de Jes\u00fas.\u00a0 O atravesar esa noche oscura para cultivar una vida espiritual.\u00a0 Pero debe ser iluminado y guiado por la sabidur\u00eda divina.\u00a0 La sabidur\u00eda divina.\u00a0 No solamente una inteligencia artificial como se presenta hoy.<\/p>\n<p>Que quieren dominarlo todo y tener todos los conocimientos.\u00a0 Pero un hombre vac\u00edo, un ser humano vac\u00edo.\u00a0 Y mucha gente vac\u00eda.\u00a0 Y esa vaciedad entre nosotros y nuestra sociedad es una gran miseria.\u00a0 Debemos seguir cultivando esa interioridad del alma,\u00a0 del esp\u00edritu, del ser humano que necesita crecer.\u00a0 Nos estamos empeque\u00f1eciendo cada vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>Aparentemente crecemos.\u00a0 en poder, en riqueza y en cosas materiales,\u00a0 pero espiritualmente nos estamos empeque\u00f1eciendo,\u00a0 nos estamos empobreciendo.\u00a0 Hay que redescubrir esta espiritualidad y sobre todo el aporte que se ha venido haciendo en estos 75 a\u00f1os de\u00a0 los carmelitas entre nosotros y sobre todo ofreci\u00e9ndonos,\u00a0 ofert\u00e1ndonos.<\/p>\n<p>Un estilo de vida, una forma de vivir la fe,\u00a0 una manera de relacionarnos con Dios para seguir creciendo.\u00a0 Y debemos aprovechar eso.\u00a0 A los j\u00f3venes, a los adolescentes,\u00a0 a los adultos. Y aquel que ha tenido la experiencia,\u00a0 ha vivido la experiencia de ese encuentro con Cristo,\u00a0 de esa sabidur\u00eda divina.\u00a0 tratar de comunicarlo y transmitirlo y de enamorar a los dem\u00e1s tambi\u00e9n desde esta experiencia.<\/p>\n<p>Por eso Pablo nos dice, no nos dejemos llevar solamente de lo puramente humano,\u00a0 el Esp\u00edritu con su sabidur\u00eda es que nos va guiando.\u00a0 Y as\u00ed muchos y muchas lo han llegado a entender y han llegado a descubrir.\u00a0 Esa presencia divina de Dios que nos da esa sabidur\u00eda para saber vivir y descubrir las cosas importantes de la vida.<\/p>\n<p>Guiados por esa fuerza divina y por esa sabidur\u00eda divina.\u00a0 Y de ah\u00ed que debemos celebrar y agradecer el aporte a esa espiritualidad que tanto\u00a0 enriquece y nos enriquece a nosotros.\u00a0 Aunque los a\u00f1os pasen, aunque el tiempo haya pasado,\u00a0 pero el ser humano necesita de esa relaci\u00f3n con Dios y de cultivar una vida espiritual.<\/p>\n<p>Y esta es una herencia que debemos aprovechar y valorar para fortalecer la\u00a0 espiritualidad entre nosotros y como sociedad.\u00a0 Y finalmente, el requisito,\u00a0 el llamado tambi\u00e9n, para poder seguir al Se\u00f1or y que entendieron tanto,\u00a0 Santa Teresa y San Juan de la Cruz, eso es lo que nos se\u00f1ala el Evangelio que hemos escuchado.<\/p>\n<p>Para seguir a Cristo, el conocimiento de Cristo implica seguimiento,\u00a0 seguirlo y nos invita a seguirlo.\u00a0 Y ese seguimiento, esa misi\u00f3n a la que todos estamos llamados,\u00a0 entonces nos compromete.\u00a0 San Juan y Santa Teresa lo entendieron.\u00a0 Se convirtieron en seguidores fieles, leales del Se\u00f1or.\u00a0 Se enamoraron plenamente del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Se entusiasmaron y ese enamoramiento fue tan profundo que llegaron a un nivel de vida,\u00a0 de encuentro tan grande que se asimilaron con esa relaci\u00f3n divina con el Se\u00f1or.\u00a0 Ese encuentro estrecho, cercano con lo divino.\u00a0 Pero no solamente el encuentro con lo divino en su vida m\u00edstica,\u00a0 sino tambi\u00e9n el encuentro con los otros.<\/p>\n<p>Y por eso formar la comunidad, formar la congregaci\u00f3n,\u00a0 que todos sean unos, sean uno.\u00a0 Reunir, formar esa relaci\u00f3n con lo humano y lo divino.\u00a0 Y esa relaci\u00f3n de lo humano y lo divino es fundamental hoy para nosotros.\u00a0 No pasa de moda esa comuni\u00f3n.\u00a0 Y por eso cuando hablamos de sinodalidad hoy en nuestra iglesia,\u00a0 hablamos de esa comuni\u00f3n, una comunidad, una iglesia en comuni\u00f3n,\u00a0 una relaci\u00f3n estrecha entre nosotros.<\/p>\n<p>Pero lamentablemente el individualismo ha ido mellando poco a poco la relaci\u00f3n entre nosotros.\u00a0 Cada uno quiere hacer su mundo y nos metemos en nuestro mundo.\u00a0 Un individualismo que ha ido debilitando el crecimiento humano.\u00a0 Porque cada quien quiere hacer lo que le plaza.\u00a0 Y no nos ayudamos mutuamente.\u00a0 La comuni\u00f3n nos fortalece.<\/p>\n<p>Pero una comuni\u00f3n en Cristo.\u00a0 No una comuni\u00f3n vac\u00eda.\u00a0 Una comuni\u00f3n en Cristo.\u00a0 Por eso en estos 75 a\u00f1os de la presencia de los carmelitas descalzos entre nosotros,\u00a0 es el signo de la comuni\u00f3n.\u00a0 A trav\u00e9s de la educaci\u00f3n, del acompa\u00f1amiento a la comunidad,\u00a0 del servicio pastoral que se brinda.\u00a0 Es caminar con la comunidad y estar con la comunidad.<\/p>\n<p>Y eso es una riqueza. \u00bfCu\u00e1ntos beneficios se han recibido a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n,\u00a0 como una comunidad de acompa\u00f1amiento a los j\u00f3venes,\u00a0 orient\u00e1ndoles y form\u00e1ndoles en la parroquia?\u00a0 \u00bfCu\u00e1ntas personas aqu\u00ed en esta parroquia y en las dem\u00e1s parroquias y comunidades han ido viviendo esa experiencia de la comuni\u00f3n?\u00a0 Del encuentro con el hermano y el encuentro con Cristo,\u00a0 estimulado y motivado por la comunidad.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed est\u00e1 la gran riqueza.\u00a0 Y no solamente mirar los a\u00f1os,\u00a0 sino los aportes, los signos,\u00a0 los gestos, la presencia de esta comunidad entre nosotros.\u00a0 Por eso debemos celebrar, celebrar el coraje de mucha gente que ha anunciado a Cristo.\u00a0 y ha comunicado a Cristo con su vida y lo siguen haciendo.\u00a0 Pero tambi\u00e9n ese amor a la sabidur\u00eda divina de encontrar a Dios en el esp\u00edritu,\u00a0 esa presencia grande de Dios, pero tambi\u00e9n dej\u00e1ndose guiar,\u00a0 dej\u00e1ndose conducir por la presencia del Se\u00f1or,\u00a0 siendo un misionero, una misionera, haciendo comunidad y llevando a los hermanos y las hermanas al encuentro<\/p>\n<p>con el Se\u00f1or.\u00a0 Y de esta manera ser presente en el reino de Dios.\u00a0 Celebremos, agradezcamos a Dios por estos 75 a\u00f1os.\u00a0 Y que sea mucho m\u00e1s lo que podamos celebrar.\u00a0 Y que los frutos que a lo largo de estos a\u00f1os ha ido dando esta comunidad sigan creciendo entre nosotros.\u00a0 Felicidades a cada uno de ustedes y especialmente a los carmelitas descalzos por su presencia entre nosotros y por el aporte que han hecho\u00a0 a nuestra iglesia. Que as\u00ed sea.<\/p>\n<div data-sliderid=\"31756\" id=\"penci-post-gallery__31756\" class=\"penci-post-gallery-container justified column-3\" data-height=\"150\" data-margin=\"3\"><a class=\"penci-gallery-ite item-gallery-justified\" href=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/e2561f65-1cf9-43c1-a2d0-0e467482f7f8.jpg\" data-rel=\"penci-gallery-image-content\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/e2561f65-1cf9-43c1-a2d0-0e467482f7f8-585x329.jpg\" alt=\"\" title=\"e2561f65-1cf9-43c1-a2d0-0e467482f7f8\"><\/a><a class=\"penci-gallery-ite item-gallery-justified\" href=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/9857126d-9349-4631-9720-459762224523.jpg\" data-rel=\"penci-gallery-image-content\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/9857126d-9349-4631-9720-459762224523-585x329.jpg\" alt=\"\" title=\"9857126d-9349-4631-9720-459762224523\"><\/a><a class=\"penci-gallery-ite item-gallery-justified\" href=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/cca96b93-1059-4434-9e88-4c75e9b514bb.jpg\" data-rel=\"penci-gallery-image-content\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/cca96b93-1059-4434-9e88-4c75e9b514bb-585x329.jpg\" alt=\"\" title=\"cca96b93-1059-4434-9e88-4c75e9b514bb\"><\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Saludo al Padre Sandy Fern\u00e1ndez,\u00a0 Superior Regional de la Congregaci\u00f3n,\u00a0 al Padre Francisco Javier Mena,\u00a0&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":90863,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_lmt_disableupdate":"no","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[918],"tags":[],"class_list":["post-90843","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mons-diplan"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Mons.-Diplan-Grupal-75-Aniv-Carmelitas.jpeg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90843","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90843"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90843\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":90848,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90843\/revisions\/90848"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/90863"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90843"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90843"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90843"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}