{"id":9317,"date":"2018-03-10T10:41:38","date_gmt":"2018-03-10T15:11:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=9317"},"modified":"2026-04-17T15:04:06","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:06","slug":"el-papa-francisco-presidio-la-celebracion-penitencial-en-la-basilica-de-san-pedro-en-el-marco-de-la-jornada-24-horas-para-el-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2018\/03\/10\/el-papa-francisco-presidio-la-celebracion-penitencial-en-la-basilica-de-san-pedro-en-el-marco-de-la-jornada-24-horas-para-el-senor\/","title":{"rendered":"El Papa Francisco presidi\u00f3 la Celebraci\u00f3n Penitencial en la Bas\u00edlica de San Pedro, en el marco de la Jornada \u201c24 Horas para el Se\u00f1or\u201d,"},"content":{"rendered":"<p>\u201c\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es dejarse amar verdaderamente! Siempre nos gustar\u00eda que algo de nosotros no est\u00e9 obligado a la gratitud, cuando en realidad estamos en deuda por todo, porque Dios es el primero y nos salva completamente, con amor\u201d<!--more-->, lo dijo el Papa Francisco en la Celebraci\u00f3n Penitencial en la Bas\u00edlica de San Pedro, la tarde de este viernes 9 de marzo, en el marco de la Jornada \u201c24 Horas para el Se\u00f1or\u201d, organizado por el Pontificio Consejo para la Promoci\u00f3n de la Nueva Evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>El amor de Dios no conoce l\u00edmites ni fronteras<\/b><\/p>\n<p>En su homil\u00eda, el Santo Padre comentando las palabras de San Juan en su primera carta (Cfr. 1 Jn 3,1-10.19-22), record\u00f3 que, el amor de Dios es siempre m\u00e1s grande de lo que podemos imaginar, y se extiende incluso m\u00e1s all\u00e1 de cualquier pecado que nuestra conciencia pueda reprocharnos. El amor de Dios, dijo el Pont\u00edfice, \u201ces un amor que no conoce l\u00edmites ni fronteras; no tiene esos obst\u00e1culos que nosotros, por el contrario, solemos poner a una persona, por temor a que nos quite nuestra libertad\u201d.<\/p>\n<p><b>El pecado nos aleja del amor de Dios<\/b><\/p>\n<p>El Santo Padre describiendo la naturaleza del amor humano y sobre todo nuestra condici\u00f3n de pecado, precis\u00f3 que, el pecado tiene como consecuencia el alejamiento de Dios. \u201cDe hecho, el pecado es una de las maneras con que nosotros nos alejamos de \u00c9l \u2013 subray\u00f3 el Pont\u00edfice \u2013 pero esto no significa que \u00e9l se aleje de nosotros. La condici\u00f3n de debilidad y confusi\u00f3n en la que el pecado nos sit\u00faa, constituye una raz\u00f3n m\u00e1s para que Dios permanezca cerca de nosotros. Esta certeza debe acompa\u00f1arnos siempre en la vida\u201d.<\/p>\n<p>Las palabras del Ap\u00f3stol, se\u00f1al\u00f3 el Obispo de Roma, son un motivo que impulsa a nuestro coraz\u00f3n a tener una fe inquebrantable en el amor del Padre. Su gracia contin\u00faa trabajando en nosotros, agreg\u00f3, para fortalecer cada vez m\u00e1s la esperanza de que nunca seremos privados de su amor, a pesar de cualquier pecado que hayamos cometido, rechazando su presencia en nuestras vidas.<\/p>\n<div>\n<aside class=\"article__readmore\">\n<div class=\"teaser--labelEvidence teaser\">\n<article>\n<div class=\"teaser__labelWrapper\"><\/div>\n<div class=\"teaser__contentWrapper\"><b>Pidamos la gracia de conocer la grandeza del amor de Dios<\/b><\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<\/aside>\n<\/div>\n<p>Es esta nuestra esperanza, subray\u00f3 el Papa Francisco, es esta esperanza la que nos empuja a tomar conciencia de la desorientaci\u00f3n que a menudo se apodera de nuestra vida, como le sucedi\u00f3 a Pedro, en el pasaje del Evangelio que hemos escuchado. En la narraci\u00f3n, se\u00f1al\u00f3 el Pont\u00edfice, el evangelista es extremadamente sobrio. \u201cEl canto del gallo sorprende a un hombre que todav\u00eda est\u00e1 confundido, despu\u00e9s recuerda las palabras de Jes\u00fas y por \u00faltimo se rompe el velo, y Pedro comienza a vislumbrar, a trav\u00e9s de las l\u00e1grimas, que Dios se revela en ese Cristo abofeteado, insultado, renegado por \u00e9l, pero que va a morir por \u00e9l\u201d.<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--border embed_style\">\n<blockquote><p>\u201cPidamos ahora al Se\u00f1or la gracia de conocer la grandeza de su amor, que borra todos nuestros pecados\u201d<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Pedro, puntualiz\u00f3 el Papa, quien habr\u00eda querido morir por Jes\u00fas, comprende ahora que debe dejar que muera por \u00e9l. Con esto, Pedro quer\u00eda ense\u00f1ar a su Maestro, quer\u00eda adelant\u00e1rsele, en cambio, es Jes\u00fas quien va a morir por Pedro; y esto Pedro no lo hab\u00eda entendido, no lo hab\u00eda querido entender. \u201cPedro \u2013 afirm\u00f3 el Pont\u00edfice \u2013 se encuentra ahora con la caridad del Se\u00f1or y entiende por fin que \u00e9l lo ama y le pide que se deje amar. Pedro se da cuenta de que siempre se hab\u00eda negado a dejarse amar, se hab\u00eda negado a dejarse salvar plenamente por Jes\u00fas y, por lo tanto, no quer\u00eda que Jes\u00fas lo amara por totalmente\u201d.<\/p>\n<p><b>Dej\u00e9monos amar y purificar por el amor de Dios<\/b><\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es dejarse amar verdaderamente!, concluye el Papa Francisco, siempre nos gustar\u00eda que algo de nosotros no est\u00e9 obligado a la gratitud, cuando en realidad estamos en deuda por todo, porque Dios es el primero y nos salva completamente, con amor. Pidamos ahora al Se\u00f1or la gracia de conocer la grandeza de su amor, que borra todos nuestros pecados. Dej\u00e9monos purificar por el amor \u2013 agreg\u00f3 el Papa \u2013 para reconocer el amor verdadero.<\/p>\n<p>Fuente:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vaticannews.va\/es\/papa\/news\/2018-03\/papa-francisco---celebracion-penitencial-2018---homilia.html\">www.vaticannews.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es dejarse amar verdaderamente! Siempre nos gustar\u00eda que algo de nosotros no est\u00e9&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9326,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9317","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9317","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9317"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9317\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}